Ajuste y validación de labranza de conservación y rotación de cultivos para un sistema de producción agrícola sostenible del piedemonte metense :informe final Report uri icon

Resumen

  • Los suelos dedicados a la agricultura en el departamento del Meta han sido sometidos continuamente a un sobrelaboreo excesivo, tanto en condiciones secas como de alta humedad, lo que ha conllevado al deterioro de la estructura del suelo y a la formación de capas endurecidas que afectan la emergencia y el establecimiento normal de los cultivos semestrales. Bajo estas condiciones las malezas que se ha adaptado compiten fuertemente por los recursos luminicos, minerales e hidricos y ocasionan pérdidas grandes en la producción, hasta un 50%, e incrementan los costos de producción necesarios para su control; Estos costos representan normalmente entre el 20 y 30010 de los costos totales. Una gran parte de estos suelos requieren ahora de la implementación de prácticas de labranza tendientes a recuperar la estructura deteriorada por el sobrelaboreo; existe sin embargo, una gran área de suelos que son aptos para la explotación intensiva de cultivos agrícola, pero que requieren de prácticas de labranza que permitan conservar estos suelos y mantenerlos bajo producción sostenible de cultivos. Por otro lado, bajo los sistemas convencionales de siembra, la rotación de cultivos para el segundo semestre del año, se dificulta debido a que los cultivos del primer semestre se cosechan tarde y las lluvias excesivas presentes durante esta época, retrasan la preparación adecuada de los suelos. Estudios realizados por el programa de suelos yaguas de Corpoica revelan que la compactación superficial y subsuperficial de suelos es una característica generalizada que disminuye la capacidad del suelo para absorber y movilizar agua a través del perfil, impide el intercambio gaseoso y. por consiguiente deteriora sus funciones hidrológicas y ecológicas a través de procesos fisicos y biológicos interactivos. Se estima que la degradación fisica del suelo reduce drásticamente la rentabilidad de la tierra debido a pérdidas económicas en términos de bajos rendimientos de lo cultivos, baja respuesta a la aplicación de fertilizantes, mala germinación de semillas, resiembras, infestación por hongos, bácterias y nematodos, erosión de suelos, mayor costos de la labranza, etc. Así el desarrollo de tecnologías en labranza reducida y cero pretende transformar el modelo de agricultura convencional a sistemas sostenibles que utilicen la capacidad de producción del' suelo a través del uso racional de insumos y agroquímicos que permitan recuperar las funciones del suelo como regulador de los procesos, para mejorar y/o mantener su productividad.