Se analiza la situación de las mujeres rurales en el hemisferio, con el objetivo de establecer lineamientos estratégicos que promuevan su autonomía económica, inclusión productiva y participación en la gobernanza de los sistemas agroalimentarios. La metodología se basa en revisión normativa y programática regional, análisis de brechas estructurales de género y sistematización de prioridades consensuadas entre actores institucionales. Los resultados identifican brechas persistentes en acceso a tierra, crédito, asistencia técnica, tecnologías y mercados, así como sobrecarga de trabajo no remunerado y limitada participación en espacios de decisión. Se proponen líneas de acción centradas en fortalecimiento de capacidades, acceso a activos productivos, innovación, protección social, liderazgo y transversalización del enfoque de género en políticas públicas agropecuarias.