El objetivo principal del manejo de suelos para la agricultura es crear condiciones edafológicas favorables
para el crecimiento y desarrollo de los cultivos (FAO, 2000). Es importante el buen manejo de materia
orgánica para optimizar la producción del N mineralizable y minimizar la emisión de gases de efecto
invernadero (Ball et al., online article, citados por Bolaños, 2007).