El fortalecimiento de los mercados
internacionales enmarcados en tratados de
libre de comercio entre países implica el
desarrollo de estrategias para mejorar la
productividad agropecuaria en las diferentes
cadenas en las que el país posee ventajas
comparativas y competitivas. Las cadenas
cárnica y láctea basadas en los sistemas de
producción predominantes en las sabanas de
América Latina tropical pueden alcanzar altos
niveles de competitividad mediante desarrollos
tecnológicos que permitan mejorar la
producción de carne y leche bovina por animal
y la capacidad de carga de las pasturas,
integrando los programas de mejoramiento
genético de los bovinos con un manejo
eficiente de pasturas que aseguren un
equilibrio con el ecosistema.