La labranza cero o siembra directa
debe hacerse en forma gradual en la
finca, preferiblemente debe comenzarse
con la labranza reducida, con el uso de
implementos de labranza vertical (cinceles vibratorios o rígidos). En suelos con
problemas de degradación y compactación; es indispensable el uso de cinceles
y abonos verdes, hasta la recuperación
total del suelo.
La siembra directa permite sembrar cualquiera de los cultivos anuales.
Los sistemas de rotación recomendados para la región del Piedemonte
llanero, terrazas altas y en la Altillanura plana, son: arroz-soya, maíz-soya,
arroz-algodón y maíz-algodón, al igual
que la rotación con sorgo en el segundo semestre.
Este sistema de siembra directa
requiere de cuidadosa observación, el
desconocimiento o descuido de cualquier factor conduce inexorablemente
al fracaso. La siembra directa exige más
esfuerzo mental que ffsico, es decir, se
trabaja 70% menos en el campo, pero se
requiere mayor atención y profesionalización del productor y del asistente técnico. Este sistema es exigente en la regulación y calibración de los implementos y
equipos agrícolas.