Las plantas utilizan el CO2 para elaborar carbohidratos mediante el proceso fotosintético,
convirtiéndose en las principales productoras
de oxígeno atmosférico y fijadoras de cerca
de 100 Gt de carbono a partir del CO2
en los compuestos orgánicos (26); ellas capturan
este elemento a través de sus estomas, que
son estructuras de las hojas en las cuales
se intercambia agua y carbono. Existen diferentes factores fisiológicos y ambientales que influyen en la captura de carbono por las plantas, uno de ellos es la concentración de CO2 intercelular (Ci) en las hojas