En la búsqueda de alternativas para la implementación de programas de manejo
integrado de plagas, los entomopatógenos y especialmente el grupo de los baculovirus,
juegan un rol importante. En este sentido, un requisito fundamental es aislar las cepas
patógenas candidatas con miras a seleccionar la más promisoria. En referencia a los
nucleopoliedrovirus, está comprobado que su actividad insecticida varía dependiendo de
su ubicación geográfica, sus características genéticas y el hospedero del cual fue aislado,
entre otros (Lobo de Souza y Lecuona, 1996)