En la actualidad, el cultivo de soya en Colombia se produce en la Orinoquía,
principalmente en la altillanura plana y el piedemonte llanero. Este cereal,
además de ser una fuente de alimentación animal y humana, ofrece grandes
perspectivas en la rotación de cultivos arroz-soya-maíz-soya, útiles para la
colonización de sabanas nativas (Gobernación del Meta 2016), por lo cual
constituye un componente valioso para los sistemas de producción en los
ecosistemas de vegas y vegones del piedemonte llanero y los suelos mejorados
de la altillanura plana colombiana.
Así mismo, como el maíz, la soya es una de las principales materias primas para
la fabricación de concentrados balanceados destinados a la alimentación animal.
Sin embargo, la producción de soya en Colombia satisface solo el 7% de la
demanda nacional de la cadena avícola-porcícola. Según Fenalce (s. f.), en el año
2014 fue necesario importar 363.501 toneladas de grano y 1.018.256 toneladas
de torta de soya.
Para fomentar el cultivo de soya en la Orinoquía, Corpoica contribuye al mejoramiento genético de la soya mediante el desarrollo de nuevas variedades que
ofrezcan rendimiento y calidad superiores a las actuales. Por ello, como resultado
de la investigación genética desarrollada entre los años 2006 y 2014, se identificó
el genotipo L-189, nueva variedad vegetal de soya denominada Corpoica
Guayuriba 9.