Colombia es considerada uno de los países más ricos en flora y fauna del planeta; se calcula que
cerca del 10% del total mundial de especies se encuentra en el territorio colombiano (Andrade et
al. 1992). Una de las causas de esta megadiversidad es la variedad de ecosistemas que comprende la gran cadena montañosa andina con sus tres cordilleras, vertientes, valles, paramos, selvas
tropicales, llanuras y desiertos. Las múltiples manifestaciones de la diversidad
biológica dependen en cierta medida de la escala espacial. Una de ellas es la diversidad de unidades biogeográficas que se expresa en diferencias en la composición de la biota al nivel de los biomas, como resultado de la acumulación de eventos de especiación, dispersión y extinción (Pielou 1977)