La región andina es cuna de un gran número de cultivos alimenticios que fueron
domesticados por pueblos autóctonos hace miles de años, inclusive mucho antes de la
expansión de la civilización Inca. Con el transcurso del tiempo, algunos de estos cultivos
han adquirido importancia global, como la papa. La mayoría, sin embargo, son poco
conocidos internacionalmente y aun en los mismos países andinos. Entre estos cultivos
destacan frutales y granos y particularmente nueve especies de “raíces y tubérculos
andinos” (RTAs), cada una perteneciente a una familia botánica distinta.