Lograr desarrollar actualmente el cultivo de maíz en una actividad competitiva, se ha
convertido cada vez más en un reto importante para la región; al momento de presentar
estos resultados a corto plazo pretendemos que el agricultor pueda aplicar nuevas
alternativas productivas y sostenibles para el cultivo de maíz.
Tradicionalmente los resultados de investigación se han obtenido con el uso de nuevas
variedades o híbridos y al manejo agronómico del maíz como monocultivo, pero
actualmente se busca un enfoque que integre el cultivo de maíz en un sistema de
producción que incluya rotaciones de cultivos (gramíneas-Ieguminosas), labranza de
conservación (siembra directa y redUCida), uso de coberturas y abonos verdes, genotipos
adaptados a condiciones adversas y manejo integrado de plagas, enfermedades y
malezas, para que al final se beneficie todo el sistema de producción.
Los bajos rendimientos ocasionados por exceso de humedad, encharcamientos en los
suelos de vega (inceptisoles) dedicados tradicionalmente al cultivo de maíz, como
también a la alta competencia e incidencia de malezas y plagas son factores que
conllevan a altos costos para la producción del cultivo. El laboreo excesivo de dichos
suelos ha traído consigo el deterioro de su estructura, presentando capas compactadas
que perjudican el desarrollo radicular.
El convenio CORPOICA-FENALCE permitió mediante este trabajo a pesar de su corta
duración, obtener una información importante en tomo a la respuesta del cultivo en
suelos ácidos (oxisoles) de menor fertilidad pero con excelente drenaje, donde genotipos
tolerantes al aluminio bajo, el sistema de labranza y un manejo adecuado permitan
obtener una adecuada rentabilidad.