En las regiones tropicales las fuertes variaciones en el clima a través del año, se
manifiestan con periodos de lluvias intensas y periodos de prolongada sequía
con duración aproximada de cuatro a cinco meses, ocasionando limitaciones en
la producción ganadera. Durante la sequía la disponibilidad y calidad de las pasturas
se reduce drásticamente ocasionando disminuciones en la producción de leche y
carne, afectando la parte reproductiva y muchas veces ocasionando la muerte de
animales.