Como se mencionó anterR)rmente, la forma de control del gusano blanco más razonable es la combinación de estrategias dentro de un manejo
integrado de la plaga. Una de estas estrategias es el control biológico, el cual
pretende dar solución a las debilidades de los demás métodos de control
dentro de una perspectiva ecológica. El uso de enemigos naturales ha contribuido de manera representativa en mantener reguladas las poblaciones
de la plaga, debido a que al encontrarse establecidos en el medio, actúan
de manera natural sobre sus hospederos (López-Ávila, 1996).